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Un juego que no es un juego

Everybody's Gone to the Rapture

por Talita

En mi post sobre el festival al que fuimos el año pasado mencioné a uno de mis juegos favoritos: Everybody's Gone to the Rapture. Hoy les voy a contar por qué es uno de mis favoritos y, de paso, por qué hay gente que dice que en realidad no es un juego.

Es verdad que Rapture (como le decimos en casa) no tiene las características típicas de un juego: nuestro rol como jugadorxs es principalmente pasivo, nuestras acciones no tienen consecuencias en la historia y no necesitamos prácticamente ningún tipo de habilidad, física o mental, para llegar al final. Por eso suele decirse que es un walking simulator, o sea, un "simulador de caminatas" (con cierto tono despectivo). Sin embargo, si nos quedamos sólo con esa información, dejamos afuera todo lo que precisamente tiene de hermoso el juego.

Rapture se compone de pedacitos de maravillas. La principal, y la que hace que sea un juego fuera de lo común, es la música. Su compositora, Jessica Curry, es también la directora del juego. Y se nota. Rapture está hecho para acompañar su banda sonora y no al revés. La música es capaz de transmitir la melancolía, la paz y la belleza del mundo, pero también la incertidumbre, la tristeza y el miedo de sus habitantes.

Luego está la perfección del mundo. Yaughton, el lugar donde se desarrolla la historia, es un pequeño pueblo inglés deshabitado, completamente vacío. Algo se llevó a todos sus residentes dejando apenas recuerdos de lo que fueron. Esa premisa aterradora contrasta con los paisajes ideales que vamos recorriendo: Yaughton es el lugar que imaginamos cuando amenazamos con "dejar todo e irnos a vivir al campo" siempre que nos hartamos de la ciudad.

Y antes de hablar sobre la historia no puedo dejar de mencionar las interpretaciones. En general no suelo esperar mucho de lxs actores/actrices de voces (y bastante menos de lxs de doblaje) porque se lxs suele descuidar a menudo, incluso en juegos de buen presupuesto. Este no es el caso de Rapture, ya que sin buenxs actores y actrices el juego habría pasado desapercibido o lo habríamos dejado con la triste etiqueta de walking simulator.

El Arrebato

No sé muy bien cómo traducir el título del juego. Literalmente sería algo como "Todos se fueron al Rapto", lo cual me suena extrañísimo porque da a entender que "el Rapto" es un lugar. También encontré la palabra arrebato como traducción de rapture, que me encantó. "Todos fueron arrebatados" tiene el toque místico que le falta a "todos fueron raptados".

Así que sin irme más por las ramas: Yaughton está desierto porque todo el mundo fue arrebatado. ¿Cómo y por qué? Van a tener que jugar para averiguarlo.

Mientras recorran las calles del pueblo van a husmear en las vidas de los antiguos habitantes de Yaughton y reconstruir sus historias. Van a ser espectadores, testigos, de sus momentos más íntimos. Van a compartir las mismas emociones y, si son de lágrima fácil como yo, van a llorar a moco tendido.

Everybody's Gone to the Rapture es un juego introspectivo y personal porque nos hace reflexionar sobre las grandes y pequeñas cosas, pero también es colectivo porque nos hace dar cuenta de que, a la larga, todxs tenemos las mismas dudas y preocupaciones.

Everybody's Gone to the Rapture - The Chinese Room

Ahora, antes de terminar, una advertencia. Para quien no tenga la virtud de la paciencia, puede ser muy molesta la lentitud con la que avanza nuestro personaje. Para mí no fue un impedimento, pero para marido por ejemplo fue el motivo por el que tardó tanto en jugarlo a pesar de mi insufrible insistencia. Incluso "corriendo" se avanza lento.

Y volviendo a la pregunta de si es o no un juego: la verdad es que no importa. Es una obra de arte y eso alcanza para que cualquiera que tenga la posibilidad, lo juegue.